LA CIENCIA DESTRUYE MITOS ANTIRRACISTAS
El científico genetista, biólogo y Premio Nobel codescubridor de la estructura del ADN, James D. Watson es uno de los investigadores más prestigioso del mundo, considerado padre del ADN. Éste asegura que las pruebas demuestran que la raza negra es menos inteligente que la raza blanca. Llega a la misma conclusión que el científico Georg Rieck en su revolucionario libro “Genética de la Inteligencia” (disponible gratuitamente en Internet) tras investigar miles y miles de personas de distinta raza, poniendo punto final sobre el interminable debate entre el ambientalismo y la heredabilidad.
Watson sostiene que las políticas occidentales en los países africanos han fracasado porque las personas negras no son tan inteligentes como las de raza blanca."Todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, mientras todas las pruebas muestran que no es realmente así", afirma el científico en una reciente declaración al diario The Sunday Times.
A veces la investigación científica choca frontalmente con las creencias políticas y religiosas de los principales actores sociales. Los notables avances en la ciencia están demostrando día a día -a pesar de la censura oscurantista- que las creencias irracionales de los antirracistas carecen de fundamentos basados en hechos reales. La ciencia esta demostrando que no es el racismo sino el ciego antirracismo quien carece de fundamentos racionales y serios. Georg Rieck afirma en su libro “El material es abrumador. Justamente por ello capituló en este terreno uno de los más tenaces defensores de la igualdad racial en el ámbito de la inteligencia. El profesor Otto Klineberg, dijo ya en 1963: «en lo que a tests mentales concierne, la cuestión no reside en establecer si, en promedio, los niños negros obtienen resultados más bajos que los blancos. Que ello es así no puede ser puesto en duda.»
Que las diferencias existen ya no pude ser discutido y, de hecho, hoy solamente las trata de negar cierto periodismo más preocupado por argumentos ideológicos que por hechos científicamente comprobados.”.
Un reciente trabajo conjunto de las universidades de Murcia (España) y San Francisco (EEUU), publicado en la revista Science de Agosto de 1999, sobre la corteza cerebral, demuestra que existe un mapa genético del cerebro ya definido desde el embrión. El cerebro supone el 2% del peso total en el cuerpo mientras que consume el 25% de sus calorías. El CI del negro en EEUU está entre 15 a 20 puntos por debajo del blanco. Tiene un promedio de 85, solo el 16% de la población negra de EEUU llega al 100 frente al 50% de blancos que supera esa cifra.
Por cada blanco con un CI de 50 a 70 (retrasado) hay 6 negros con la misma puntuación, por cada negro que llega a 130 (muy inteligente) hay 10 blancos. En exámenes universitarios de graduación (PACE) el 58% de blancos puntúa 70 por 12% de negros, el 16% de los blancos supera el 90, frente a solo un 1% de estudiantes negros que alcancen esa cifra. Una proporción de 1 a 80.
Un estudio del CI en niños adoptados por familias ricas y con estudios superiores, mostraba como los niños negros tenían una media de 89, los mestizos de 98 y los blancos de 106. (Wenberg Scarr ´s 1992). La doctora Audrey M. Shuey dice que las mayores diferencias se encuentran en test de inteligencia abstracta.
El tamaño medio del cerebro varía desde los 950 cm3 del aborigen australiano a los 1500cm3 del europeo continental. El del simio más evolucionado es de 600 cm3, hay pues, más diferencia entre un blanco y un aborigen (550cm3) que entre este último y el mono (350cm3). En Europa hay 2.150.000 científicos, 92.000 en Asia y 32.000 en África. Y debemos considerar que esto es aun más significativo cuando advertimos que la raza blanca es en el mundo una minoría, no una mayoría. Esto supone 600 científicos por cada 100.000 habitantes en Europa, 26 en Asia y Ö..6 en África. Con la numerosa población de China y Japón y su terrible desarrollo económico deberían existir más científicos e incluso superar a los occidentales sin embargo están demasiado lejos siquiera de alcanzarlos. Muchos no lo quieren admitir pero en los mismos EEUU podemos ver a modo de laboratorio como distintas razas de color con poder adquisitivo alto pueden adquirir tecnología creada por hombre blanco y gozar libremente de ella, inventos como la luz eléctrica, automóviles, celulares, televisores, motocicletas, computadoras, instrumentos musicales, lentes de contacto, lentes comunes, miles de inventos que salieron exclusivamente del cerebro creativo de la odiada “raza opresora de los blancos”, sin hablar de todo desarrollo científico en la cura de enfermedades que beneficia a toda la humanidad y a todas las razas incluso a las no blancas. A pesar de todo esto hasta el día de hoy en los EEUU no han surgido entre los ricos de otras razas genios del calibre de un Leonardo da Vinci, Galileo Galilei, Benjamín Franklin, Graham Bell, H. Ford, los hermanos Wright y los Horten, un Vivaldi, un Mozart o un Bethoven. La historia nos demuestra que muchos de los genios blancos, surgieron de la pobreza más increíble. ¿Por qué esto no sucede en África?.